lunes, 5 de diciembre de 2011

¿Dónde andas Sabia?

Dentro de nada finiquitaremos nuestras reseñas de la 'Época Morrison' para dar el comienzo definitivo a nuestra nueva etapa. Nos esperan dos extensos artículos relacionados con los 'Uncanny X-Men' de Casey y Austen, pasando por la maxiserie 'X-Treme X-Men' que nos trajo un personaje que aquí destacaremos como fue el trascendental papel que jugó Sabia, quién realmente movió el motor continuo de la maquinaria de Claremont dentro de la editorial, su último fruto preciado.

 
Y es que Claremont en sus buenos años supo crear y recrear personajes a su antojo, profundizando y confeccionando personalidades contrapuestas. La moralidad, la ambigüedad de algunos personajes hacia que las féminas ganaran en carisma. Suyas son Tormenta, Fénix, Pícara, Gatasombra, Emma Frost y así podríamos hacer un análisis pormenorizado del legado que dejó el Sr. Chris en sus tres lustros de historias.

Con la 'Revolution', el personaje de Tessa, creada en los ochenta como mera secundaria de lujo del 'Club Fuego Infernal', a lo largo de los años ganaría en carisma al igual que Emma Frost y seguirían ligadas a la Patrulla-X en incontables batallas. Con la llegada de Claremont al título, aprovechó el hueco de seis meses que dejaron a nivel editorial dentro de las colecciones y decidió añadirla al grupo principal y descubrirnos que en realidad había sido una espía de Xavier en el club liderado por Sebastian Shaw.
 
En los pocos meses que duró su estancia en 'Uncanny X-Men' y 'X-Men', Claremont apenas desarrolló al personaje, tal vez porque ya estuviese hablando del futuro de la franquicia con la llegada de Morrison, el autor no dedicó demasiado espacio al personaje y lo dejaría para dar el pistoletazo de salida para la nueva serie del universo mutante, 'X-Treme X-Men'.

El grupo liderado por Tormenta y compuesto por Pícara, Bishop, Ave de Trueno, Mariposa Mental y Bestia (que sería reemplazado por Gambito), se independizarían del Instituto Xavier para dar búsqueda de los Diarios de Destino. En un principio, según cuenta Salvador Larroca, el personaje de Sabia fue un último añadido del guionista que pronto redescubrió todo el potencial que guardaba un personaje tan inexplorado y misterioso, capaz de tener un trasfondo completamente inigualable. 

Los poderes de esta enigmática mujer, van desde los de la Telepatía al almacenamiento y procesamiento de información como si se tratase de un ordenador. Ciberpatía o así es como la mencionan. Una luchadora excelente luchadora psíquica, capaz también de alterar y amplificar las mutaciones latentes de otros. Lo que le venía de lujo el nombre de 'Sabia' como nombre código, ya que era Internet vivo.

Gracias al fundamental papel que jugó en el equipo y la exquisitez con la que era representada por Salvador Larroca (sólo hay que buscar portadas para darse cuenta de ello), el personaje fue ganando peso dentro de las tramas y una vez concluida la búsqueda de los Diarios, el bueno de Claremont decidió ofrecer toda su atención a su personaje fetiche. Desgraciadamente, Larroca no pudo seguir en la colección de 'X-Treme X-Men' y Kordey se hizo con el puesto. ¿Para bien o para mal? Sin duda alguna a Claremont no le importunó este hecho para dirigir a la amenaza que había creado para la ocasión, Elias Bogan y relacionarlo con la deserción de Sabia de las filas del Club Fuego Infernal. Este hecho propició que la serie cerrara justo en el momento en el que Claremont nos contó el origen de Tessa.

Y llegó el 'Reload', con un nuevo back to basics y dónde Sabia ascendió al equipo mayor en 'Uncanny X-Men' con un esplendoroso Alan Davis, que devolvió parte del clasicismo de la serie y dónde el personaje jugó un papel esencial en el desarrollo del primer arco, dejando clara la clase de amenaza que podía representar si se decidía por el otro bando.

En el segundo arco argumental, Claremont trajo de vuelta al Club Fuego Infernal que acabó bajo la dirección de Roberto Da Costa, algo que hizo que Sabia 'traicionara' a la Patrulla-X y se repocionarse al lado del Rey Negro de la oscura organización. Esto hizo que el personaje quedase completamente fuera de juego dentro de la colección principal. ¿Valió la pena?

Sin duda alguna se trataba de una estrategia por parte de Claremont por conservar a su último personaje fetiche, que incluso se permitiría el lujo de utilizar Morrison, en uno de sus últimos arcos argumentales en la colección 'New X-Men'. Tras 'Dinastía M', Claremont sabía de su destino y 'New Excalibur' se convirtió en el cajón de sastre de una serie de ideas recicladas de los X-Men. Durante dos años el personaje de Sabia se vio relegado junto con Betsy a convertirse en los dos únicos personajes que permitían a Claremont relacionarse con una convulsa franquicia, que quedaría desbancada por los vengadores  y sus guerras civiles.

Sabia jugaría un importante papel dentro de 'New Excalibur', pero tal vez su relevancia fue perdiéndose y diluyéndose a lo largo de los dos años que duró la colección. Para postre el bueno de Claremont no iba a dejar sus dos últimas grandes aportaciones a la franquicia mutante en manos de nadie por lo que se las llevó a los 'Exiliados', el último rincón editorial que Claremont llevó incluso a un relanzamiento siempre con Sabia y Betsy como sus constantes editoriales.


Una vez finalizó su periplo en 'Exiles' y 'New Exiles', el personaje quedó relegado a un limbo editorial del que permanece desde que Claremont la abandonase. En una reciente entrevista a Remender, actual guionista de los 'Imposibles X-Force', comentaba que tenía una idea de hacer volver al personaje de Sabia pero que aún tenía que ponerla en escena. Por lo que probablemente veamos más pronto que tarde el triunfal regreso de Sabia, un personaje que no tendría que haber caído en ese limbo editorial, aunque su propio creador fue quien la sentenció a ello tal y cómo la dejó en su última historia.

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